sábado, 16 de junio de 2007

SE ME ROMPIÓ EL "MOVIL"

Con un directorio de casi 500 números, nunca pensé que podía aglutinar a tanta gente conocida en tan diminuta maquinaria. Sucede que para un periodista, su agenda es el material más valioso; intransferible y secreto. La pantalla del teléfono, oscureció. Solo puedo oir ( si estoy atenta) cuando envían sus mensajes mis contactos y luego conectar el fono a la PC para saber de que se trata. Por supuesto que se complica cuando estoy lejos de casa... Ni siquiera puedo recordar los números. YO, que me jactaba en otros tiempos de mi prodigiosa memoria para archivar cumpleaños y números telefónicos, hasta de gente ignota. Todo lo libré al buen chip de mi celular. Es que le tomé cariño y le asigné esa responsabilidad. Con ese equipo, tomé las sencillas fotografías de este blog... Sin él, las instantáneas que me han inspirado al pasar por los caminos, hubieran sido parte de lo que jamás recordaré. En su juventud, El Celu era el mejor del mercado... hoy ya fue superado en megapíxeles, versatilidad y diseño.... Pero me niego a renovarlo, más por cuestiones operativas y amorosas que económicas. Pasaré el chip a algún aparato alternativo. Y esperaré la semana que me propone el técnico. (porque mi pueblo, aún recurre a la ciudad si de tecnología se trata) "Tanto abrir y cerrar se corta el Flex..", me dijo. Está enfermo, reconozco que no lo traté muy cuidadosamente. Sucede que exijo demasiado a las cosas, a las personas. Y ahora no estoy muy segura si entrego lo que demandan de mí, aunque yo piense que es lo correcto. Como en fábula, le estoy dando personalidad a un aparato. Aparece el clásico argumento de quienes no pueden vivir sin lo material. Y también soy parte de quienes detractaron la dependencia telefónica; pero encontré que mucha gente se animó al mensaje de texto, con tiernas palabras que personalmente no hubiera mencionado. En éste teléfono, se han resuelto, llorado, reído, encontrado, filmado, desarmado, anunciado, recibido, grabado, sentenciado, contratado, equivocado, amado tantas situaciones, que la vida pasó en partes por allí. Ninguno de ustedes me ha llamado jamás por teléfono... ¿Qué puede importarles? Solo asisto a la tarea de postear hoy una "banalidad sin contenido social, por si algún insensato.." quiere hacer comentarios. (Parafraseando a Rïzer en su atinada apostilla al genial Avispo, respecto de la profesionalización de los blogs) Hay un tiempo para ser responsables, un tiempo para soñar, un tiempo para combatir, para entretenerse, para ponerse la corbata y también para sacarse el sombrero... ¿Porqué no disfrutar de todos?