domingo, 20 de mayo de 2007

Primeros Planos

En ocasiones, el árbol no deja ver el bosque. Sin embargo, el Alma suele posar la mirada en un detalle, con la crédula intención de sostener la belleza sin tiempos. Es ese momento de quietud mágica, donde solo importa lo que parece... Los engranajes inalterables del día, se mueven acompasados. La rosa reina, sin conmoverse... Huye el desprecio en las esquinas; el dolor, se reivindica con las espinas...

El cielo impone sus caminos; la tierra atrae, marca destinos...

Suaves las horas, azul designio; el alma despierta en un suspiro...