miércoles, 2 de mayo de 2007

TELAM, 27/04/07

OTOÑO IMPERDONABLE

"¡Qué de campanas en la sangre siento/ cada vez que me olvido de la muerte!/ Pero sucede que ella no me olvida"... decían esos versos. María Elena Walsh escribió su primer libro de poemas entre sus catorce y diecisiete años:"OTOÑO IMPERDONABLE". Un compendio del dolor adolescente... Recordé este título, tan hondo, como el hueco en mi alma cuando las noticias hablaron del hallazgo en un canal de riego en Cipolletti, Río Negro. La estación de los ocres y la inspiración. El tiempo tibio de las tardes deshojadas, de los paisajes bellos y moribundos, de la tierra que se abre para recibir el final de las horas verdes: OTOÑO, tan azul a la vez, como esos ojos cerrados de sol. "Qué llanto conocí, qué desconsuelo: era el otoño y era la llovizna, todos los pájaros habían muerto..." Siempre me contratrajo su carita y su historia desde los Blogs de Amigos que la anunciaban en MISSING CHILDREN, Chicos perdidos de Argentina. Su imágen ya no está; ya no se la busca desde que un collar de arcilla y madera, se ciñó en el corazón de su padre... Ella lo había confeccionado con sus propias manos: OTOÑO... Tan hermoso como especial. Podría haberse llamado Primavera, como muchas, pero fue Otoño. No conozco a nadie más con ese nombre. "Bajo la risa del verano giraban mundos de colores. Entonces era yo tan niña que no sabía el nombre de las flores..."